Nuestros objetivos como educadores

Atento a la evolución de la sociedad, el Colegio pretende preparar a sus alumnos y alumnas para afrontar responsablemente el esfuerzo por la superación de la presente situación de injusticia, creciente desnivel económico y social y paro laboral, y por la defensa de la naturaleza y el medio ambiente, la solidaridad interregional e internacional, el ecumenismo religioso, el progreso cultural y las nuevas tecnologías, etc.
De conformidad con los principios y objetivos definidos en su Carácter Propio, el Colegio se propone no sólo transmitir conocimientos a los alumnos, sino también posibilitarles la realización de una progresiva experiencia activa, creadora de actitudes que generen acciones y modos de comportamiento personal, porque es la persona del alumno, en lo más auténtico de sí misma, la que constituye el punto de convergencia de todas las líneas de la acción educativa:

La persona, que se hace y crece desde dentro de sí misma, que se valora por el vigor y la calidad de sus motivaciones y razones para vivir ella misma y en su relación con los demás.
La persona, que desde su libertad no sólo es capaz de trabajar para otros, sino que tiene como ideal de su realización humana el poder llegar a ser y a vivir para los demás, en servicio del progreso del hombre hacia su alto destino.
La persona, que se hace sensible y reacciona activamente ante toda forma de deshumanización, injusticia, discriminación, violencia, insolidaridad, fraternidad, etc., porque sus actitudes profundas son de justicia, fraternidad, libertad y solidaridad, elementos básicos para construir una sociedad en la que no se atente contra la dignidad humana y se pueda convivir en paz.
La persona, que es capaz de suscitar en sí misma y en otros una esperanza creadora y superadora de las inercias y resistencias propias y ajenas, para la transformación de la sociedad.
La persona, que busca el desarrollo de su personalidad también por el esfuerzo y el éxito académico, para ponerlo al servicio de la sociedad, no en emuladora competición con otros, sino en colaboración y solidaridad con todos.
La persona, que quiere servir en libertad, educándose para vivir en ella, reclamándola donde no existe y respetándola siempre.
La persona, que desde un íntimo y positivo arraigamiento en el suelo y cultura a los que pertenece, llega a ser universal de mente y de corazón.
La persona, que para lograr el ideal de su realización, hace objetivo importante de su vida el servicio de la fe y la promoción de la justicia

Por eso la opción educativa del Colegio sólo es viable en un contexto social comunitario y de relación interpersonal. Por eso en el planteamiento educativo desde esta opción, la fe y la cultura y el progreso del hombre y de la sociedad, no son alternativas excluyentes, sino distintas manifestaciones de la presencia de Dios en el mundo, y opciones libres del hombre mutuamente necesarias para su realización.