Servicio Social supone la culminación de un camino que comienza en infantil, donde desde ya bien pequeñitos, nuestros alumnos van aprendiendo lo que significa la solidaridad. A través de numerosas campañas, eventos y actividades preparadas con gran cuidado, nuestros alumnos van creciendo curso a curso y acercándose a la realidad con una mirada diferente. Y cuando llegan a bachillerato, lo experimentan de primera mano, entrando en contacto directo con realidades de exclusión social, poniendo cara a la realidad y haciendo nuevos amigos.
Invitamos a la celebración a todos los que, durante todos estos años, han colaborado en esta gran labor, incluyendo aquellos que lo hicieron al principio, cuando no había internet, ni Whatsapp, ni móviles y se trabajaba a base de listados hechos a mano y cadenas de teléfono. Los primeros en iniciar el proyecto (padre Agustín Alonso y César García Rincón) nos contaron el porqué de su creación y las anécdotas de los comienzos. Las profesoras del colegio que lo han heredado y continuado (Almudena Egea e Inés Silvela) también nos hablaron de su experiencia con gran ilusión y cariño. El jefe de pastoral (padre Benigno Álvarez) nos recordó que la unión de todas esas personas, esas realidades a las que los alumnos ahora ponen cara, nos lleva a reconocer el rostro de Jesús.
Los proyectos tampoco podían faltar y tuvieron voz (Sor Elisete de la casa de Sta. Teresa y el padre Quique Climent de la residencia de jesuitas de Alcalá), pues sin ellos, nada habría sido posible. Nos han abierto sus casas, nos han acogido con los brazos abiertos y de ellos hemos aprendido mucho. Y todo ello arropado por la presencia de la escolanía y el coro de padres que acompañaron la celebración con el calor de sus voces.
Finalmente, queríamos hacer una mención especial a los grandes protagonistas de la noche, los acompañantes; todos esos padres, madres, profesores y antiguos alumnos del colegio que voluntariamente se prestan año tras año a acompañar a los alumnos en este arduo aprendizaje que es la entrega gratuita al otro. Porque educamos “hombres y mujeres para los demás”.

Gracias a todos.