Hoy es 23 de abril: día del libro. Como sabemos, este año tendrá un carácter especial, ya que en esta situación de confinamiento tampoco los libros podrán ocupar las calles. Por ello, se ha puesto en marcha una campaña en redes sociales denominada #GraciasLibro para que los lectores puedan celebrarlo y darle las gracias por convertirse en ese compañero que nunca nos abandona y que nos está permitiendo aliviar esta crisis. La campaña invita  a los lectores a subir fotos en Instagram y Twitter con la etiqueta #GraciasLibro y contar cómo les está ayudando el libro a pasar estas semanas. Por otro lado, también se lanza la campaña #RetoLibro para que a la vez que un lector sube su foto, anime a otros usuarios a que hagan lo mismo. El objetivo declarado es conseguir que las redes se conviertan el 23 de abril en una gran sala de lectura.

Hemos pedido a una de las personas del colegio que más relación tiene con los libros, que escriba unas palabras con motivo de esta jornada tan especial. Aquí os dejamos su artículo:

La lectura invita a ponerse en el lugar del otro

La relación que establece el lector con los libros que ha leído, muchas veces está condicionada por las circunstancias que rodearon al encuentro. Conocemos muchos lectores que cuando hablan de un libro, independientemente del tema, de si se trata de un libro de ficción o de no ficción, cuentan cómo se toparon con él, quién se lo regaló, qué estaban haciendo cuando lo leyeron…

A muchos nos pasa que recordamos haber leído un libro en el tren, en la playa o estando enfermos pero seríamos incapaces de hacer un somero resumen del mismo: Gioconda Belli, La mujer habitada, ni idea de qué va. John Berger, Una vez en Europa, imposible acordarme. La ternura del dragón, de Martínez de Pisón, como si no lo hubiera leído.

Los libros que estamos leyendo estos días (quien dice leyendo, dice consultando, subrayando…) serán siempre los libros que leímos durante el confinamiento. Dentro de un tiempo, cuando hablemos de ellos o cuando los veamos en la balda de alguna estantería los identificaremos con la necesidad de aislamiento que trajo consigo la terrible pandemia del coronavirus, con el dolor de aquellos que perdieron a sus mayores y con las ganas de abrazar a los amigos y familiares que tuvimos estos días.

Este año no podemos celebrar juntos el Día del Libro, pero no queremos dejar pasar la ocasión de recordaros la importancia de que los niños y los jóvenes incluyan la lectura entre sus formas de ocio. Por todos es sabido que la lectura beneficia la vida académica de un alumno, pero, más allá de eso, la lectura invita a ponerse en el lugar del otro, en el lugar del que está sufriendo un encierro mucho menos cómodo que el de uno y a reflexionar serenamente sobre ello.

América Fernández

Bibliotecaria del Colegio Nuestra Señora del Recuerdo

 

Gracias, América, por tu precioso artículo que nos invita a reflexionar y a ver la realidad que nos toca vivir con mayor profundidad.