Poco a poco el colegio se va llenando de alumnos, de actividades y de vida. Comenzamos un nuevo curso acompañados por el lema que compartimos todos los colegios de jesuitas de España: Acogerte. Un fuego que enciende otros fuegos

Este año nuestra clave de fondo es la Contemplación de la Encarnación. En este ejercicio Ignacio propone que contemplemos a Dios mirando el mundo, y como Él, viendo la diversidad de sus gentes, el contraste de situaciones y las desigualdades entre unos y otros, decide hacer algo.

Pero, ¿se puede hacer realmente algo ante un mundo con tantos contrastes, tan complicado? ¿Lo mejor no sería un plan para optimizar los recursos y mejorar las condiciones de las personas o movilizar a los expertos más capacitados y pudientes para solventar los problemas de la humanidad? Bien, pues el plan de Dios fue otro: fue acercarse radicalmente Él mismo. La Trinidad mandó a uno de ellos, envió al Hijo. Dios quiso exponerse (no imponerse) en total fragilidad, ser uno de nosotros, revelar cómo es Dios en nuestra propia carne, ser Dios con nosotros, mostrar una radical cercanía.

Os invitamos a ver este vídeo de campaña que nos ayude a situarnos del mejor modo posible: